Luna no reparó en la longitud de su siesta hasta que se despertó con una desagradable sensación de mareo. Segundos después se maldijo a si misma por haber dormido tanto, ya que eso implicaba soñar.
-Mierda.-murmuró por lo bajo mientras sentía que le acosaban innumeables recuerdos de retazos de sueños, siempre eran exactamente los mism... No, esta vez había algo muy distinto, era el pozo, ella sabía que lo había visto antes. Era el pozo que había en su jardín.
No perdió un segundo, comenzó a correr desesperadamente hacia el pozo. Tales eran sus ansias de descubrir el porqué de todo aquello que con las prisas cayó dentro del pozo.
FIN DEL CAPÍTULO BLANCO.
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